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¿Bioeconomía amazónica: ciclo extractivo o transformación estructural?

Propósito y contexto

El articulo revisa críticamente las estrategias de bioeconomía en la Amazonia y plantea que, en su forma dominante, corren el riesgo de reproducir patrones históricos de extractivismo bajo un discurso de sostenibilidad. El autor conceptualiza esta contradicción como «extractivismo verde»: usos nominalmente sostenibles que preservan control externo, drenan valor y marginan la innovación local y la gobernanza territorial.

Mensaje central para la bioeconomía forestal y de la madera

  • La bioeconomía no es automáticamente desarrollo: si se limita a extraer biomasa (productos forestales no maderables, madera, carbono) con baja agregación de valor, tiende a repetir dependencia centro-periferia.
  • Tres restricciones estructurales frenan la transformación: (i) estancamiento estructural (baja adición de valor y empleo formal), (ii) extractivismo verde (captura externa de activos, patentes y valor), y (iii) financiación especulativa (mercados de carbono y finanzas verdes con retornos externos).
  • La alternativa propuesta es una «bioeconomía desarrollista» orientada a transformación productiva, sostenibilidad fuerte y gobernanza territorial, con política industrial coordinada por el Estado, sistemas locales de innovación y mecanismos de financiamiento público-cooperativo.

Cifras y estadísticas destacadas

Aunque el texto es un ensayo de revisión (no un estudio econométrico), incluye magnitudes que ayudan a dimensionar la escala del reto de la bioeconomía amazónica:

IndicadorValorLectura sectorial (forestal-madera)implicación
Población aproximada de la región30 millones de habitantesDemanda potencial amplia, pero con brechas de infraestructura, capital humano y articulación urbano-rural.Requiere escalamiento productivo y logística para convertir biodiversidad/madera en empleo formal y valor agregado.
Valor bruto anual de producción (bioeconomía) en Amazonia LegalBRL 15 mil millones/añoLa actividad existe pero permanece en nichos; es insuficiente para sostener un salto estructural regional.Necesidad de industrialización bio-basada: tableros, biocompuestos, química verde, muebles, celulosa, etc.
Peso relativo en la economía regionalMenos del 2% del PIB amazónico (según el texto)La bioeconomía vigente no mueve la aguja macro: posicionamiento en eslabones de bajo valor (materia prima).Priorizar captura local de valor (procesamiento, marca, certificación, I+D) y encadenamientos.

Diagnóstico: por qué la bioeconomía puede terminar siendo extractiva

a. Estancamiento estructural (baja adición de valor)

  • La mayoría de las iniciativas se concentra en extracción primaria y procesamiento básico, con participación limitada en investigación, desarrollo de productos y mercadeo.
  • El patrón impide «encadenamientos hacia atrás» (proveedores locales, insumos, servicios) y «aprendizaje tecnológico»; por tanto, la productividad y los salarios no mejoran de forma sostenida.
  • La referencia a Europa resalta que transiciones exitosas en bioeconomía forestal se apoyan en sistemas robustos de innovación e inversión en I+D, permitiendo subir en la cadena de valor.

b. Extractivismo verde (control externo y fuga de valor)

  • Patrones de propiedad: plantas de procesamiento y patentes tienden a estar controladas por actores no locales; el texto menciona el portafolio de patentes sobre plantas amazónicas en manos de multinacionales (p. ej., Nestle, Fuji Oil, BASF, Unilever).
  • Las comunidades capturan solo una fracción del valor del producto final, por limitada capacidad de procesamiento local, débil poder de negociación y barreras de certificación/conocimiento técnico.
  • La ambigüedad del concepto «bioeconomía» puede facilitar deriva de política (greenwashing), integrando actividades de agronegocio bajo etiquetas verdes sin cambiar la lógica de commodities.

c. Financiación (carbono y conservación como activos)

  • Los instrumentos (créditos de carbono, bonos verdes, offsets) pueden desplazar la gobernanza ambiental del ámbito público hacia intermediarios privados, con riesgos de captura y baja rendición de cuentas.
  • La volatilidad de precios y la incertidumbre regulatoria de los mercados de carbono chocan con el horizonte de largo plazo que requiere la conservación.
  • El texto advierte riesgos de titulación/tenencia como requisito de entrada que puede derivar en acaparamiento (elite capture), marginando pequeños productores y pueblos indígenas.

Propuesta: una bioeconomía desarrollista para transformar la economía forestal

  • El artículo propone reorientar la estrategia hacia una «bioeconomía desarrollista» que combine transformación productiva (industrial upgrading) con sostenibilidad fuerte y justicia territorial. En clave forestal y de la madera, esto se traduce en:
  • diversificación e industrialización bio-basada: pasar de exportar materia prima (madera en rollo, biomasa, NTFP sin transformar) a manufacturas de mayor valor (madera de ingeniería, tableros, biocompuestos, química de lignina/celulosa, empaques renovables, muebles con diseño y marca).
  • innovación local y capital humano: inversión sostenida en I+D, laboratorios regionales, extensión tecnológica y alianzas universidad-empresa-comunidad para reducir dependencia tecnológica.
  • Encadenamientos y valor territorial: cooperativas y plantas de procesamiento cercanas a la producción, compras públicas, estándares de calidad/certificación accesibles, y logística para integrar lo rural al aparato industrial.
  • Financiamiento con reinversión local: esquemas público-cooperativos, fondos comunitarios de conservación, y regulación para asegurar distribución transparente de beneficios en carbono/biodiversidad.
  • Gobernanza participativa y formalización laboral: instituciones con planificación multinivel, seguridad de tenencia, empleo formal, y mecanismos de decisión incluyentes para evitar nuevas formas de control externo.

Implicaciones prácticas para actores de la cadena forestal-madera

  • Empresas: mapear en que eslabones se captura el margen (diseño, certificación, marca, transformación) y construir estrategia para mover la captura de valor hacia el territorio.
  • Gremios y agencias: priorizar portafolios de proyectos «sube-cadena» (procesamiento, estándares, I+D, infraestructura) más que solo ampliación de extracción.
  • Financiadores: condicionar instrumentos verdes a indicadores de reinversión local, fortalecimiento institucional y transparencia de repartición de beneficios.
  • Sector público: articular política industrial, ciencia y tecnología, y ordenamiento territorial; sin coordinación, la bioeconomía queda como enclave y no transforma.

Fuente:

Silva, D. (2026). Amazon Bioeconomy: Extractive Cycle or Structural Transformation? Green and Low-Carbon Economy.

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