La deforestación, un grave problema a nivel mundial

La deforestación y la degradación forestal es una grave amenaza, un problema crónico que lleva afectando a la Amazonía desde hace varios años. Entre el año 2020 y 2021, Brasil perdió 8.712 Km2 de selva amazónica, el segundo peor dato registrado en los últimos 13 años.

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La deforestación, un grave problema a nivel mundial 

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala a la deforestación mundial como uno de los problemas más graves que sufren los ecosistemas de la Tierra. Se trata de una situación muy preocupante, ya que se destruyen 10 millones de hectáreas de bosques anualmente. 

La deforestación se define como la pérdida de vegetación forestal por causas naturales o por un mal manejo del bosque, provocado por la acción de los seres humanos. Los bosques se degradan debido a la pérdida de las condiciones que les permiten regenerarse. 

Detener la deforestación y la degradación de los bosques es un objetivo vital que debemos conseguir los seres humanos para la supervivencia de los ecosistemas. Además, es muy urgente mantener una buena salud de los bosques, ya que nos ayudan a reducir el dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera. 

Según el último informe del Programa ONU-REDD, el Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA-CMVC) y la iniciativa Green Gigaton Challenge (GGC, «desafío de la gigatonelada verde»), la agricultura, la deforestación mundial y otros cambios en el uso de la tierra son los responsables del 25% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI). 

El informe indica que no estamos siguiendo el camino correcto para lograr el objetivo de invertir y poner fin a la deforestación para el año 2030. Se trata de un propósito fundamental que nos permitirá cumplir el objetivo del Acuerdo de París de limitar la temperatura mundial a 1,5°C. 

¿Por qué son importantes los bosques para el medio ambiente? 

Los bosques son ecosistemas forestales que nos brindan diversos servicios a la población mundial. Apoyan el equilibrio del ciclo del agua, además de contribuir enormemente a la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático. 

Los bosques cumplen una función sumamente importante para los seres humanos que habitamos el planeta. Procesan el carbono y lo convierten de nuevo en oxígeno, limpiando el aire para que podamos volver a respirarlo. Son sumideros de carbono, depósitos naturales que absorben el carbono de la atmósfera. 

Los bosques de las áreas silvestres que cercan las ciudades procesan los gases contaminantes que generan las áreas urbanas, transformándolos nuevamente en oxígeno que se puede respirar. 

Las áreas protegidas son una muestra representativa de los bosques a nivel mundial. La conservación y el uso sostenible de los bosques es fundamental para asegurar que la Tierra sea rica en biodiversidad. 

La deforestación de la Amazonía 

La Amazonía, pulmón vegetal de la Tierra, es la mayor región de bosque tropical del planeta. Brasil es el país de América Latina que alberga la mayor parte de la selva amazónica, la cual está compartida por nueve países: 

  • Brasil: 4.245.278 km2 (63,7%), es el área más extensa. 
  • Perú: 661.331 km2 (9,9%) 
  • Colombia: 450.485 km2 (6,7%) 
  • Venezuela: 417.986 km2 (6,3%) 
  • Bolivia: 355.730 km2 (5,3%) 
  • Guyana: 214.969 km2 (3,2%) 
  • Surinam: 163.820 km2 (2,5%) 
  • Guayana Francesa: 90.000 km2 (1,3%) 
  • Ecuador: 70.000 km2 (1,1%) 

La deforestación y la degradación forestal es una grave amenaza, un problema crónico que lleva afectando a la Amazonía desde hace varios años. Desde el año 1970, solo en el país brasileño, se ha perdido una superficie forestal más grande que varios países europeos. Entre el año 2020 y 2021, Brasil perdió 8.712 Km2 de selva amazónica, el segundo peor dato registrado en los últimos 13 años. 

Según los datos registrados en enero del año 2022, la deforestación en la Amazonía brasileña fue cinco veces mayor que en enero del año 2021. Los científicos y los grupos ecologistas culpan de esta situación a las políticas medioambientales del anterior gobierno de Jair Bolsonaro. El Gobierno brasileño se comprometió en el año 2020 a poner fin a la deforestación ilegal para el año 2028. Además, firmó un pacto mundial para frenar la destrucción de todos sus bosques para el año 2030. 

Según los datos del Gobierno de Brasil, en el primer semestre del año 2022, la deforestación destruyó 3.988 km2 de selva, un 10´6% más que en el mismo periodo del año anterior. La vegetación de la Amazonía quedó reducida a tierra y madera para su venta, grandes extensiones que se emplearon principalmente para la ganadería y los macrocultivos. 

Al contrario de lo que ocurrió en el Gobierno de Jair Bolsonaro, donde se alcanzaron picos muy altos de deforestación, el actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tiene previsto convocar este año una cumbre con los presidentes de los once países que comparten la Amazonía. 

Causas de la deforestación a nivel mundial 

Entre las principales causas de la deforestación a nivel mundial, se encuentran los incendios forestales y las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI). En el año 2022 se quemaron en la Unión Europea (UE) 786.000 hectáreas forestales, de las cuales el 39% corresponde a España, liberando a la atmósfera 28 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2). 

La ONU considera fundamental el papel de los bosques para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C. Si se eliminan las emisiones de la deforestación, se podrían reducir las emisiones netas mundiales hasta en un 30%. El 70% de la deforestación de la Amazonía es culpa de la producción de productos básicos agrícolas, donde se incluyen el aceite de palma, la carne de res, la madera, el papel, la pulpa y la soja. 

La ONU lamenta profundamente los terribles efectos que provoca la deforestación en los bosques: 

“La deforestación y la degradación de la tierra también socavan los esfuerzos para generar resiliencia a los impactos climáticos y amenazan a las comunidades que habitan en los bosques”. ONU 

Fuente: Ambientum, EFE VERDE, GREENPEACE, Planeta Azul 

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