Barcelona construye sus primeras viviendas públicas de madera

Continuamos difundiendo notas de este eslabón de la cadena forestal y de la madera, pues definitivamente es tendencia en el mercado Europeo. ¿Y en Colombia lo desarrollaremos en los próximos años con un esfuerzo público-privado?

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Barcelona construye sus primeras viviendas públicas de madera  

Los edificios de viviendas de madera se abren paso, poco a poco, en Barcelona. A los ya existentes, impulsados por cooperativas sobre suelo municipal (La Borda, en Sants-Montjuïc; Cirerers, en Nou Barris; La Balma, en Sant Martí, o La Xarxaire, en Ciutat Vella) se suman ahora nuevas promociones del Ayuntamiento que serán las primeras completamente públicas de la ciudad que apuestan por este material. La del número 22 de la calle Binèfar, en Sant Martí, ha puesto este miércoles la primera piedra simbólica. Se trata de un bloque con 24 pisos que debe estar listos, si se cumplen los calendarios, últimamente un tanto inciertos por las demoras en la entrega de materiales y el alza de los precios, en 14 meses. 

La promoción forma parte de dos paquetes licitados por el Institut Municipal d’Habitatge (Imhab) compuestos por seis edificios con un total de 277 viviendas. Todos los bloques tienen en común que su construcción está industrializada; es decir, que sus elementos principales son prefabricados. El coste económico y la vida útil de estos inmuebles son similares a los convencionales. No así los plazos de entrega, que pueden llegar a ser la mitad, y el impacto ambiental en la obra (uso de materiales reciclados, generación de residuos…) y la huella de carbono que deja en todo el proceso, que son sensiblemente menores. Estos son los objetivos que buscaba la litación. Cinco de los seis bloques han elegido la madera para lograrlos. 

Las ventajas 

Con la construcción industrializada se acorta la duración de las obras y se reducen su impacto ambiental y la huella de carbono. 

Además del edificio de Binèfar, en Sant Martí se construirán los de la calle Pallars, con 42 viviendas, Dolores Iturbe (40) y Marroc (45). En Sant Andreu se edificarán dos promociones en los terrenos de los antiguos cuarteles, de 70 y 56 pisos. Sólo uno de los proyectos, el de Marroc, no usará la madera, sino hormigón, pero lo hará mediante módulos tridimensionales construidos en una fábrica. Todos se destinarán a alquiler. 

Estas promociones suponen un «cambio profundo», ha destacado la concejal de Vivienda, Lucia Martín, porque “en las licitaciones se valoraba que los criterios de sostenibilidad se aplicasen desde el mismo momento del inicio de su construcción». La edil ha puesto en valor que “con el hormigón se tiene que destrozar una montaña para obtener el cemento y consumir grandes cantidades de energía y de agua para su tratamiento; la madera, en cambio, se saca, se corta y luego se replantan los árboles». Con este material y la industrialización de la construcción las emisiones de CO2 se recortan en un promedio del 30% respecto a los sistemas convencionales. En la promoción de Binèfar, la rebaja es superior al 60%. 

El impulso 

El gobierno municipal quiere actuar como tractor del sector de la construcción para este tipo de edificios. 

La intención del gobierno municipal es seguir priorizando este tipo de construcción, pero con mesura. «Tenemos que ir con cuidado -ha advertido Martín- porque el sector no ha innovado aquí tanto como en otros lugares de Europa y no está aún preparado para hacerse cargo de todas las promociones públicas con estas condiciones; necesitamos que nos acompañe y en este sentido la administración puede hacer de tractor». 

La construcción con madera tiene otras prestaciones, ha destacado la arquitecta Maria Assis, de COMA Arquitectura, que trabaja en la promoción de Binèfar. «Es buena para la salud -ha detallado-, regula la humedad, proporciona un mejor confort ambiental… Todo son beneficios». El edificio incorpora además otros aspectos que lo hacen más eficiente energéticamente, como la ventilación cruzada o la protección solar a sur. Parte del terrado será verde e incorporará placas fotovoltaicas. 

Fuente: La Vanguardia 

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